¿Cansado del olor a mascota? Descubre los mejores trucos para que la casa no huela a perrete de forma natural, sin químicos y cuidando la salud de tu mejor amigo.
Seamos realistas: por mucho que queramos a nuestros peludos, a veces entras en casa y el olor a «perro mojado» o a la arena del gato te pega un bofetón. Y la solución de mucha gente es hincharse a echar ambientadores químicos que, sinceramente, no son nada buenos ni para ellos ni para nosotros.
Yo he probado un par de cosas que me han cambiado la vida y que son súper simples:
Ventilar a saco: Parece una tontería, pero abrir las ventanas 10 minutos por la mañana y por la noche hace más que cualquier spray caro.
El bicarbonato es Dios: Para las alfombras o el sofá, echa un poco de bicarbonato de sodio, déjalo actuar un rato y luego aspira. Absorbe el olor de verdad, no lo camufla.
Lavar sus cosas a menudo: Al final, lo que huele es su cama o su manta. Yo intento lavarlas una vez a la semana con un detergente que sea lo más natural posible, sin esos perfumes fuertes que a ellos les molestan un montón (tienen el olfato mil veces más sensible que el nuestro, no lo olvidemos).
Al final, tener una casa limpia no significa que tenga que oler a flores de plástico. Con un poco de orden y usando cosas naturales, se vive mucho mejor y ellos están más tranquilos.
Mantener un hogar fresco cuando compartes tu vida con animales puede parecer una misión imposible, pero existen varios trucos para que la casa no huela a perrete que funcionan de verdad sin necesidad de usar químicos agresivos. Seamos realistas, por mucho que queramos a nuestros peludos, a veces entras por la puerta y el olor te pega un bofetón de los buenos. La solución de mucha gente es hincharse a echar ambientadores de esos que huelen a flores de plástico, pero eso solo camufla el olor un rato y además les molesta a ellos un montón porque tienen el olfato muy sensible.